Sustainability: Outlook 2026
Diciembre de 2025 | Katherine Roach
A lo largo de 2025, mantuvimos un fuerte enfoque en la integración ASG, la gestión activa, las soluciones sostenibles y la sostenibilidad corporativa en todos nuestros procesos de inversión.
En un año marcado por la incertidumbre geopolítica y los cambios en la narrativa del sector, creemos que nuestro compromiso con la integración de criterios ASG en nuestros procesos de inversión siguió siendo fundamental para impulsar resultados positivos a largo plazo para los clientes.
Una de las principales conversaciones con clientes e inversores a lo largo de 2025, y que esperamos que continúe en 2026, gira en torno a nuestro enfoque de la sostenibilidad y la inversión responsable. Los clientes están muy interesados en comprender cómo aplicamos nuestras políticas, desarrollamos nuestras metodologías de procesos de inversión y cumplimos nuestros compromisos. Hemos discutido sobre cómo generar un impacto real con objetivos claros, coherentes y tangibles que vayan más allá del mero cumplimiento normativo y de las expectativas del sector. Los inversores siguen evaluando la solidez de los procesos, la eficacia de la gestión y la calidad de los datos ASG para respaldar la toma de decisiones de inversión.
GAM se ha centrado en establecer objetivos realistas y creíbles que respalden la generación de rendimientos positivos sostenibles a largo plazo en toda nuestra gama de productos. Nuestro objetivo es demostrar a los clientes que hacemos lo que decimos que hacemos. Buscamos comunicarnos de forma clara y transparente a la hora de describir nuestros procesos de inversión en todos los equipos y cómo integramos los criterios ASG en nuestra toma de decisiones. Creemos que aplicar prácticas de inversión responsable, como las exclusiones basadas en la legislación vigente, los requisitos del mercado, la demanda de los clientes y la revisión del mercado, sigue desempeñando un papel importante. En el tercer trimestre de 2025, publicamos nuestra Política de exclusiones consolidada, introduciendo un enfoque simplificado basado en niveles y clasificaciones de fondos, con el objetivo de mejorar la claridad en torno a nuestro enfoque de exclusiones y su aplicación en todas nuestras estrategias.
¿Qué se considera una inversión sostenible?
A lo largo de 2025 se han debatido temas como el gasto en defensa, la energía nuclear y la financiación de la resiliencia, y se han intensificado los debates sobre qué se considera una inversión sostenible. Hemos observado un aumento de las expectativas de los inversores respecto a una diligencia debida sólida para respaldar decisiones de inversión. Si bien los argumentos comerciales a favor de la inversión responsable siguen siendo sólidos, 2025 nos ha enseñado que se trata de un panorama en continua evolución, con estándares en aumento, regulaciones más maduras y mayores conocimientos. Por ello es esencial contar con marcos escalables y flexibles que permitan adaptarse al cambio.
El papel de la IA
El papel positivo que podría desempeñar la IA en el cambio climático y el avance de las prácticas sostenibles será un tema central a medida que avancemos hacia 2026. El reto consistirá en aprovechar la IA para impulsar los avances en materia de sostenibilidad y el crecimiento a largo plazo, al tiempo que se equilibran los posibles costes medioambientales asociados a la rápida adopción de su uso. La IA podría resultar una herramienta poderosa para ayudar a los inversores a evaluar y supervisar las carteras, mejorar el análisis de datos y la presentación de informes. Como gestores activos, debemos colaborar con los reguladores para garantizar una gobernanza responsable de las herramientas de IA.
Cambios en la normativa sobre sostenibilidad
Los cambios normativos de 2026, enfocados en la simplificación y la rendición de cuentas, podrían reducir los costes y la complejidad, al tiempo que aumentarían la transparencia y la confianza de los inversores. Esperamos ver más innovación, competitividad y eficiencia operativa, lo que abrirá las puertas a nuevas oportunidades de inversión.
A medida que avanzamos hacia 2026, la sostenibilidad está evolucionando desde objetivos excesivamente ambiciosos y compromisos poco realistas hacia una disciplina centrada en el progreso real, la gestión de riesgos y la generación de alfa.
Unos sólidos fundamentales de inversión, metodologías claras y marcos de gobernanza robustos serán fundamentales para apoyar a los clientes a lo largo de otro año lleno de acontecimientos para la inversión responsable.
Katherine Roach es directora global de Sostenibilidad y Gestión Empresarial de Inversiones en GAM Investments.