Catastrophe Bonds: Outlook 2026
Diciembre de 2025 | MariaGiovanna Guatteri | Weilong Su | Dr Rom Aviv
Tras el sólido rendimiento de los bonos catástrofe entre 2023 y 2025, los inversores sin duda se preguntan si siguen siendo una oportunidad de inversión atractiva.
La respuesta corta es sí. Creemos que el mercado de bonos catástrofe sigue ofreciendo una atractiva relación rentabilidad-riesgo. Los elevados diferenciales observados en 2023-2024 reflejaron principalmente la revalorización tras el huracán Ian y el consiguiente aumento de las primas de riesgo en todo el sector asegurador. Esta fase de revalorización, que históricamente sigue a grandes eventos del sector, suele derivar en una disciplina del mercado mejorada, condiciones estructurales reforzadas y selección de riesgos de mayor calidad.
Aunque los diferenciales se han moderado desde entonces, los bonos catástrofe siguen presentando características muy atractivas, incluyendo baja volatilidad, corta duración y mínima exposición a las contrapartes. Más allá de su baja correlación con las clases de activos tradicionales, los bonos catástrofe ofrecen una combinación de atributos cada vez más raros en el panorama actual de la renta fija. Empíricamente, las tasas de impago de los bonos catástrofe se corresponden con las observadas en el segmento de menor riesgo del universo de high-yield (tasas de impago de entre 80-100 puntos básicos, equivalentes a una calificación BB+). Sin embargo, a pesar de la compresión de los diferenciales, la prima de riesgo de los bonos catástrofe sigue siendo significativamente superior a la de los bonos high-yield estadounidenses a 1-3 años.
En conclusión, incluso después del fuerte repunte de los últimos años, los bonos catástrofe continúan generando ingresos atractivos, descorrelacionados, con un atractivo perfil de rentabilidad ajustada al riesgo en comparación con otros segmentos del universo de renta fija.
¿Qué lecciones aprendimos en 2025 y pueden aplicarse en 2026?
2025 supuso otro año que reafirma una lección largamente conocida en nuestra clase de activos: creemos que la paciencia y la disciplina son ingredientes clave para generar un alfa sostenible.
Las previsiones estacionales de huracanes ofrecen una visión limitada; los modelos disciplinados a largo plazo son los que generan resultados.
2025 demostró una vez más que las previsiones estacionales de huracanes tienen un valor limitado como señales de inversión. En primer lugar, la temporada de huracanes de 2025 presentó características por debajo de la media, en contraste con la elevada actividad prevista por la mayoría de los pronósticos estacionales. A pesar de los continuos avances en tecnología, ciencia de datos e inteligencia artificial, las previsiones a corto plazo siguen siendo intrínsecamente volátiles y poco fiables como señales de inversión. En segundo lugar, incluso si dichos pronósticos fueran siempre precisos, y aunque el número de tormentas fuera sustancialmente inferior a la media, la correlación con las pérdidas aseguradas podría seguir siendo limitada. Por ejemplo, durante la temporada de 1992 solo se registraron cuatro huracanes, pero el primero de ellos, el huracán Andrew, causó pérdidas aseguradas sin precedentes en Florida. Mantener una perspectiva a medio y largo plazo basada en modelos sólidos y una gestión disciplinada de la cartera sigue ofreciendo un enfoque mucho más coherente y fundamentado para generar retornos atractivos.
Los riesgos secundarios exigen un mayor rigor analítico y precaución
Se recomienda una mayor precaución a la hora de invertir en bonos expuestos a riesgos secundarios, incluyendo el riesgo de incendios forestales, como volvió a evidenciarse en 2025. En el caso de los incendios forestales, incluso cuando los eventos parecen deterministas — especialmente los provocados por la actividad humana, en los que se puede identificar a los responsables—, los resultados finales en términos de pérdidas suelen ser inciertos debido a los largos e impredecibles procesos de subrogación, en los que las aseguradoras buscan obtener una indemnización de terceros responsables. A diferencia de los mecanismos de gestión de siniestros y ajuste de pérdidas para riesgos más consolidados, la subrogación carece de un marco normalizado y puede extenderse durante varios años, dificultando su inclusión precisa en los modelos estocásticos.
Los riesgos secundarios, como las inundaciones y las tormentas convectivas severas, también presentan una mayor variabilidad en los modelos y sensibilidad a los datos que los riesgos principales, como los huracanes en EE. UU., lo que genera una mayor incertidumbre y requiere un enfoque conservador. A menos que la exposición a riesgos secundarios ofrezca una prima de riesgo adicional suficiente, nos centramos deliberadamente en la categoría de riesgos principales, donde la sofisticación de los modelos y la experiencia empírica aportan mayor fiabilidad.
Oportunidades para la estrategia y la clase de activos en 2026
Se espera que el mercado de bonos catástrofe continúe expandiéndose, con la entrada de nuevos patrocinadores, riesgos, territorios y estructuras. Esta evolución proporcionará a los inversores una mayor diversificación, mejor construcción de la cartera y mayores oportunidades de negociación.
En términos más generales, el mercado de ILS sigue creciendo e innovando, extendiéndose a líneas de negocio emergentes como los seguros cibernéticos, de accidentes, vida y salud, soluciones paramétricas, así como a nuevas estructuras y vehículos de inversión dentro del universo de catástrofes inmobiliarias. El desarrollo de estos subsegmentos y la expansión general de los ILS podrían ofrecer a los gestores e inversores un significativo potencial de crecimiento escalable y rentable.
Desde el punto de vista de la gestión de fondos, 2026 seguirá siendo un año de gestión disciplinada y meticulosa y de negociación activa para nuestra estrategia de bonos catástrofe.
Capital de reaseguro alternativo 2002 a 2T 2025
En el área de desarrollo del negocio, seguimos comprometidos con el desarrollo continuo de nuevas ideas de productos e identificación de oportunidades dentro del ámbito de los ILS con el objetivo de ampliar aún más nuestra plataforma y ofrecer soluciones de inversión rentables a nuestros clientes. Los gestores de ILS como nosotros, que tenemos la capacidad de acceder a una amplia gama de riesgos en un panorama de riesgos cambiante, contamos con ventaja, ya que podemos aprovechar mejor las oportunidades potenciales para mejorar la rentabilidad ajustada al riesgo y la diversificación.
GAM se ha asociado con Swiss Re para gestionar conjuntamente sus estrategias Insurance Linked Securities (Valores vinculados a seguros).