Multi-Asset Solutions: Outlook 2026
Diciembre de 2025 | Julian Howard
Una de las principales preocupaciones de los clientes en la actualidad es el riesgo asociado a la inflación.
Este riesgo podría aparecer por tres factores potenciales. El primero son los aranceles, cuyos efectos aún no se han trasladado plenamente a la economía, aunque se están empezando a notar las subidas de precios en ropa, muebles y automóviles. El segundo factor es la presión ejercida por la Administración Trump sobre la Fed para que recorte los tipos de interés, presumiblemente en parte para facilitar la financiar el déficit y estimular la actividad económica. Este aspecto resulta especialmente preocupante, ya que recortes de este tipo solo servirían para alimentar aún más la inflación por encima del objetivo. El tercer factor es la política de «migración cero en Estados Unidos». A medida que disminuya la entrada de los migrantes o se produzcan deportaciones, las empresas se enfrentarían a dificultades para contratar, lo que incrementaría los costes laborales.
En cuanto a los mercados en sí, dado que la renta variable mundial (impulsada por EE.UU.) ha seguido subiendo durante 2025, creemos que la desconexión con los fundamentales subyacentes se está ampliando de forma significativa. Las valoraciones del S&P 500 se sitúan en niveles notablemente elevados, con el ratio precio sobre beneficios futuros por encima de 25 veces. Si bien la valoración por sí sola no constituye un indicador fiable de la dirección del mercado a corto plazo, sí representa un síntoma de un mercado que parece avanzar al alza casi sin obstáculos. Intentar anticipar con precision el momento de una futura corrección o incluso un episodio de mayor volatilidad suele resultar infructuoso, aunque analizar de forma rigurosa los posibles catalizadores de dicho ajuste sigue siendo un ejercicio útil. Nuevos anuncios de aranceles o un repunte de la inflación como el descrito anteriormente podrían actuar como detonantes de una corrección del mercado.
Un factor emergente que hemos observado en 2025 como amortiguador de la volatilidad del mercado ha sido la creciente relevancia de una nueva generación de inversores minoristas, muchos de los cuales acceden al mercado a través de aplicaciones de trading gamificadas. Si bien la aparición de estos nuevos inversores responde a una tendencia estructural, aún no se ha puesto a prueba su sensibilidad a los cambios del entorno económico o a cualquier fallo de la narrativa de la IA que amenace la confianza del mercado y la rentabilidad empresarial en general.
Seguimos creyendo firmemente en la conveniencia de una exposición estructural a la renta variable a lo largo del tiempo.
De cara al futuro, aunque creemos firmemente en la importancia de una exposición estructural a la renta variable a lo largo del tiempo, también reconocemos que la diversificación podría ser muy importante en algún momento indefinido del futuro. En este contexto, la preparación de la cartera debería ser una prioridad en las conversaciones entre inversores y asesores profesionales en los próximos meses, especialmente mientras los mercados continúan mostrando una relativa calma.
Julian Howard es director de estrategias de inversión multiactivos en GAM Investments.