Swiss Equity: Outlook 2026
Diciembre de 2025 | Thomas Funk
El año pasado fue difícil para las compañías suizas. A comienzos de año aún había esperanzas de una aceleración de la economía estadounidense y una recuperación del sector manufacturero, liderado por Estados Unidos.
Sin embargo, los resultados no fueron los esperados. El llamado Día de la Liberación supuso el comienzo de un nuevo orden mundial fragmentado, marcado por los conflictos comerciales y los aranceles. En este contexto, las empresas de todo el mundo se han vuelto reacias a invertir, lo que ha ralentizado visiblemente el impulso económico.
El 1 de agosto, Día Nacional de Suiza, las compañías suizas se enfrentaron a nuevas exigencias arancelarias por parte de EE. UU. de hasta el 39 %. Si bien se trata de una carga adicional, sin embargo, resultó asumible para la mayoría de los grupos que cotizan en bolsa. A lo largo de décadas, las empresas suizas han desarrollado redes de producción internacionales y han aprendido que es conveniente fabricar donde se venden los productos. La experiencia con un franco fuerte ha reforzado su disciplina operativa, flexibilidad y eficiencia. Esa capacidad de adaptación está dando sus frutos hoy en día.
La divisa como factor determinante
En 2025, el franco suizo volvió a apreciarse de forma significativa. A largo plazo, esta apreciación refleja en gran medida las diferencias de inflación con otras economías, pero este año fue más allá. Con la inflación en Suiza ya situada en torno a cero, ha surgido una nueva presión alcista sobre la divisa. Dado que solo una pequeña parte de los beneficios empresariales se genera en el país, la fortaleza de la moneda ha tenido un impacto negativo relevante sobre los resultados al convertirlos a moneda local.
La última subida del franco estuvo impulsada principalmente por la debilidad del dólar estadounidense, especialmente durante el segundo trimestre. Si las condiciones del tipo de cambio se estabilizan en 2026, este efecto base debería diluirse a partirde mediados de año. En los últimos cuatro años, las fluctuaciones monetarias han provocado continuas revisiones a la baja de las estimaciones de beneficios, una tendencia que ahora se refleja en las valoraciones en todo el mercado de renta variable suizo.
Valoraciones y dinámica del mercado
Las compañías de calidad con presencia internacional han registrado en general una significativa reducción de sus valoraciones, mientras que las empresas más orientadas al al mercado nacional y operativamente menos dinámicas se han revalorizado. Esta divergencia genera oportunidades para la gestión activa, pero las diferencias de valoración por sí solas rara vez desencadenan un cambio de tendencia. El punto de inflexión se produce cuando cambia la dirección: entoces, las valoraciones amplifican el movimiento.
Para el año 2026, será esencial poner fin al ciclo de revisiones negativas de los beneficios. La condición necesaria para ello es la estabilización del franco. En términos reales, la divisa sigue sobrevalorada, lo que previsiblemente aumentará la presión sobre el Banco Nacional Suizo para adoptar medidas. Una relajación en el frente monetario sería un importante catalizador para la recuperación del mercado.
Entorno de inversión moderado y oportunidades emergentes
El sector manufacturero arrastra debilidades desde hace varios años: los ratios de inversión son bajos y las necesidades de sustitución son cada vez mayores. Tanto en Estados Unidos como en Europa se necesitan programas a gran escala para infraestructuras y vivienda. Al mismo tiempo, la escasez de mano de obra y el incremento de los costes salariales están impulsando la demanda de automatización, mientras que la infraestructura energética está experimentando una transformación estructural.
Un repunte de los PMI manufactureros podría beneficiar especialmente a las small y mid caps suizas.
Muchas de estas compañías cuentan con capacidad de suministro inmediata, una fuerte innovación de productos y poder de fijación de precios, condiciones ideales para un crecimiento de los beneficios superior a la media una vez que se recupere la demanda mundial.
Solidez basada en la concentración y la eficiencia
Incluso en un entorno moderado, las empresas suizas siguen mostrando resiliencia. Las estrategias destinadas a ganar cuota de mercado y mejorar la eficiencia continuan creando valor sostenible para los accionistas. En estas áreas, las empresas suizas han sobresalido durante mucho tiempo. La experiencia de los últimos años ha reforzado aún más su enfoque: altos niveles de eficiencia, balances sólidos y una cultura de innovación coherente.
Si la situación económica mejora en 2026, se darán las condiciones para un crecimiento de los beneficios por encima de la media ya están establecidas. La combinación de un entorno más favorable, una elevada rentabilidad y unas valoraciones atractivas beneficiaría a las empresas con potencial de crecimiento estructural.
Thomas Funk es Investment Director y se dedica a estrategias de pequeña y mediana capitalización suiza y de empresas sostenibles suizas en GAM Investments.